Partida Berdica se transforma… y el cambio no es precisamente sutil.
En Cresmarta estamos llevando esta propiedad rústica a otro nivel, respetando su esencia pero reimaginándola por completo. La reforma integral incluye el cambio de todos los suelos, la renovación de las nayas y la creación de una piscina desde cero —porque sí, aquí antes no había y ahora será protagonista.
En el interior, se mantienen los elementos que dan carácter —piedra, madera, alma mediterránea— mientras se optimiza la distribución para ganar amplitud, luz natural y funcionalidad. Cocina y baños se rediseñan con un enfoque actual, sumando comodidad real al día a día.
Fuera, el proyecto cobra aún más vida: nuevas terrazas, pavimentos renovados y un jardín pensado para integrarse con el entorno… y para disfrutarlo de verdad. La nueva piscina convierte la vivienda en un espacio mucho más completo, preparado para vivirlo todo el año.
El resultado: una villa que mantiene su identidad rústica, pero con las prestaciones y el estilo de una vivienda contemporánea. Una reforma que no solo mejora la casa, sino la forma de vivirla.